El set-up para un estudiante de saxofón
Mejora tu experiencia con el saxofón. Conoce las mejores boquillas, cañas y accesorios para estudiantes avanzados que buscan un sonido profesional y personalizado.
¿Cuál es el Set-up recomendado para un estudiante avanzado de saxofón? ¿Cómo dar el siguiente paso si tengo un instrumento de nivel inicial? ¿Qué boquilla debería comprar? ¿Con qué cañas lograré mejor resultado en función de mi nueva boquilla? ¿Influirá mucho en el resultado final la elección de una buena abrazadera? ¿Qué otros accesorios debería tener en cuenta a la hora de subir a un escenario?
Estas y otras tantas preguntas suelen surgir en la cabeza del músico que, habiendo ya superado el proceso inicial con un saxofón básico de estudiante, una boquilla “cerradita” para que el sonido salga fácil, y unas cañas no muy duras para no cansarse, necesita “independizarse” de las recomendaciones del profesor en cuestión y tomar sus propias decisiones en función del sonido que tiene en mente, muchas veces motivado por los saxofonistas profesionales que admira, o el estilo de música que más le gusta.
La primera gran decisión y quizás la más importante tiene que ver con el saxofón propiamente dicho.
Aquí obviamente juega un papel importante el presupuesto que tengamos a nuestra disposición, y eso puede devenir en la compra del saxo profesional “para toda la vida” (podríamos situar aproximadamente este tipo de instrumentos en el rango de 3000€/3500€ para arriba), o de un saxo profesional que puede hacernos feliz durante mucho tiempo hasta que estemos listos para la estocada final (que puede rondar generalmente entre 2000 y 3000€). Si bien existe una categoría intermedia, también llamada semi-profesional, considero que no vale mucho la pena, ya que se trata de instrumentos de estudio con un material de construcción un poco más robusto, pero que no llegan a tener gran sonoridad, y no tienen tanta diferencia de precio con los profesionales antes mencionados.
Volviendo entonces a los saxofones profesionales, podríamos dividirlos arbitrariamente en 2 categorías:
- Orientados a la música clásica
- Orientados a la música popular
- Saxofones para de Jazz (sonido más oscuro y timbrado)
- Saxofones para Rock (se entiende por esto a muchos estilos musicales, como Blues, Funk, Smooth, etc) que suelen tener una sonoridad más potente o a veces más brillante.
La división era arbitraria porque se puede tocar cualquier estilo con cualquier saxofón, pero en general los ejecutantes de música clásica priorizan la afinación y la comodidad en la disposición de las llaves, mientras que los músicos de popular priorizan el sonido y la proyección.
Podemos mencionar entre los saxofones más conocidos del grupo “clásico” a los Selmer Serie III y Serie II, Yamaha Custom 875EX, varios modelos de Yanagisawa, Rampone Solista, Buffet Senzo, Forestone RX, etc.
Y del grupo “popular” podemos hablar de Selmer Mark VI o SBA, Woodstone by Ishimori, Rampone R1, Yamaha Custom 82Z, Conn 10M, King Super 20, Buescher Top hat and cane, Martin Committee, entre otros.
El último lanzamiento de Selmer, el “Supreme”, aspira a ubicarse como un saxofón que puede moverse en estos dos mundos. Algunos Yanagisawa se ubican también en este contexto particular, donde se combina afinación y comodidad mecánica sin desmedro de calidad tímbrica.
Lo mejor es darse la oportunidad de probar y sentir en primera persona las sensaciones que ofrece cada instrumento, y con cuál nos sentimos más a gusto. En ese sentido la experiencia que se ofrece en una tienda especializada como Sax-On no tiene comparación. La posibilidad de probar y comparar muchos de los mejores saxos del mundo en un mismo lugar y en una sala acústica grande y confortable.
La segunda gran elección a tomar es la boquilla
En la boquilla seguimos encontrando la misma división que mencionamos en los saxos.
Podríamos decir que las boquillas orientadas al “clásico”, como las Vandoren Profile, Optimum y V5, o las Selmer S80, S90, Concept y Claude Delangle, entre las más utilizadas, tienden a ser más cerradas, ofreciendo mayor control en la afinación y tímbricas enfocadas y homogéneas.
Mientras que las boquillas del grupo “popular”, suelen ser de aberturas medianas o grandes, ofreciendo mayor rango dinámico y de sonoridades más dispares, y con distintos tipos de cámaras internas. Este segundo grupo ofrece una variedad tan grande que puede ser a veces desconcertante. Entre los fabricantes más conocidos podemos mencionar a los legendarios Otto Link, Meyer, Berg Larsen, Dukoff, Selmer Soloist, Brilhart, etc, y a los más modernos Jody Jazz, Theo Wanne, Ted Klum, entre muchos otros. Las variables de cada modelo (cámaras grandes, medianas o pequeñas, y distintos tipos de bafle) influyen tremendamente en el sonido. Es por eso que un mismo fabricante de boquillas puede ofrecer un abanico de sonidos muy diverso. En el caso del fabricante Jody Jazz por ejemplo, puedes encontrar boquillas de sonoridad oscura como la Custom Dark, la HR, o la DV NY, otras de sonoridad intermedia, ni muy oscura ni muy brillante, como la DV o DV CHI, y otras más brillantes como la Jet o la Super Jet. Además de la variante tímbrica que ofrecen los distintos materiales, hard rubber o metal. En el caso de Theo Wanne, tenemos el grupo “oscuro” en los modelos Ambika, Gaia, Slant Signature y NY Bros (que podemos asociar con el jazz), el grupo “intermedio” en los modelos Mantra y Durga (jazz moderno, rock), y el grupo “brillante” en los modelos Shiva, Mindi Abair, Fire, Earth (rock, funk, etc).
Todas estas clasificaciones son relativas ya que como dije antes, se puede tocar cualquier estilo con cualquier saxo o boquilla, pero sirven para dar una idea del tipo de sonido que pueden ofrecer.
Y llegamos a las cañas…
Una vez que hemos decidido nuestra boquilla es una buena idea probar distintos modelos de cañas para ver con cuál nos sentimos más cómodos en función del sonido que buscamos, sin cansarnos demasiado (cañas muy duras o con mucha resistencia) , sin que nos queden muy blandas ya que el sonido se desvirtúa y la afinación se hace más inestable, y que el “color” de sonido que ofrece la caña vaya en sintonía con el de la boquilla. Por ejemplo si nos gusta el sonido oscuro o “smoky” y hemos comprado por ejemplo una boquilla Theo Wanne Ambika, no tendría mucho sentido usar cañas muy brillantes, como una Vandoren Java, porque le quitarían a la boquilla esa oscuridad que buscábamos.
Dentro del grupo de cañas más orientadas al sonido del jazz recomendamos las cañas Santtonio, Rigotti y Woodstone, por su sonido y homogeneidad, y en un escalón un poco más abajo las más conocidas Vandoren ZZ o V16, D’addario Select Jazz, La Voz, Rico, etc, que no ofrecen tanta homogeneidad (sabemos el viejo problema de que de una caja de 10 encontramos 2 muy buenas, 2 buenas, 2 más o menos, y 4 dolores de cabeza).
Dentro de los modelos más orientados al clásico encontramos las Vandoren tradicionales, V12, V21, o Reserve de D’addario, como las más utilizadas, y dentro del grupo “brillante” a las Vandoren Java, Rico Royal, Plasticover, entre otras.
La oferta en cañas es muy amplia, y podemos encontrar más opciones en marcas como Alexander, Marca, González, Hemke, o las del mundo sintético, como Legere, Forestone, G-Reeds, Bari, Fibracell, entre otras.
A veces necesitamos compensar, o equilibrar, el sonido de nuestra boquilla. Si la encontramos muy oscura, a veces una caña brillante puede darle vida, o a la inversa, si nuestra boquilla es demasiado brillante o agresiva, una caña oscura puede equilibrar su sonoridad. No hay formulas mágicas ni una receta única. Cada músico debe encontrar su zona de comfort, donde puede encontrar el sonido que le gusta, dentro de una comodidad de ejecución que potencie sus virtudes musicales.
La abrazadera es ese último gran componente de nuestro setup
Termina de redondear todo lo que buscamos anteriormente y es el cambio es el más sutil de todos, aunque no deja de ser importante. Las abrazaderas Woodstone Ishimori son la gran estrella de la última época, utilizando materiales como la plata maciza, el cobre, o baños de oro, o de oro rosa.
Para completar este post no quiero dejar de mencionar algunos accesorios que nos serán de gran utilidad:
1- Una buena correa que no nos haga doler las cervicales, que sea estable en su regulación de altura. En este caso podemos recomendar algunos fabricantes como Cebulla, Saxholder y Balam by Whimory, que ofrecen soluciones al problema del excesivo peso que a veces debemos soportar en nuestro cuello.
2- Un buen estuche que transporte con seguridad nuestro querido instrumento, sin movimientos internos, sin transferir posibles golpes externos al saxofón, que se pueda transportar como mochila, o con asas opcionales, y que sea lo más ligero posible. Adicionalmente podemos preferir mucho espacio adicional para partituras y distintos accesorios, o todo lo contrario, que sea lo más compacto posible. Fabricantes como Bam, Bags, Marco Magi o Bropro, ofrecen una buena oferta en ese sentido.
3- Un buen soporte para colocar nuestro saxofón mientras descansamos de la práctica, o para dejar el instrumento armado en casa, o para el escenario mientras tocamos otro instrumento. Aquí lo más importante es una buena estabilidad, y en un segundo plano, que sea plegable y ligero. Aquí podemos destacar los modelos de los fabricantes K&M y Hércules.
4- Entre los accesorios de mantenimiento y limpieza, se destacan los paños de secado interior, tanto para el cuerpo principal como para el tudel y boquilla, la grasa para lubricar corchos y tenon de tudeles, los compensadores para eliminar la vibración en los dientes, los accesorios para mantener secas las zapatillas y evitar que se peguen, y los portacañas para tener un set de cañas en uso a mano.
Después de tanta información con respecto a las herramientas a utilizar, a no olvidarse que ¡lo más importante es la música! Tocar, divertirse, expresarse, es lo que nos mueve a entrar a este hermoso mundo del saxofón.
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