Cuánto dura una caña

También llamada paleta, palheta, lengüeta, anches, reed, “la cañita”…

Le llames como le llames, si eres principiante una de las preguntas más frecuentes que te vas a hacer es

¿Cuánto dura una caña de saxofón o clarinete?

La caña que se necesita para que pueda sonar un saxofón o un clarinete proviene de materia viva, mas concretamente de la especie de caña Arundo Donax. Después de la cosecha de esta planta y posterior secado, se corta y queda lista para que puedas tocar tu instrumento. 

Como materia vida, la heterogeneidad es ley natural, y por ello no todas las cañas suenan igual, ni duran el mismo tiempo.

Es por eso que es muy complicado predecir a ciencia cierta cuánto nos va a durar una caña, dependiendo de la manera que la tratemos, horas de uso, o la exposición a climatología y humedad diferente. Primero, debemos tener mucho cuidado con no golpear o engancharla con la ropa (tiene una punta muy finita), pero a parte de eso, cada “maestrillo tiene su librillo” para alargar al máximo la duración y conseguir el mejor sonido con ella.

Imaginemos que hacemos un récord Guinnes y conseguimos que un saxofonista pueda tocar sin parar con la misma caña 30 horas, seguramente habría cumplido la pobre caña su cometido quedando ya deshabilitada para siempre, caput.  Si por otro lado esas 40 horas de uso las repartimos en tocar periodos de tiempo más cortos – por ejemplo, tocar 2 horas cada día – podríamos alargar la vida de la caña prácticamente al doble, 60 horas.

Las condiciones meteorológicas también influyen mucho ya que, si hoy tocas en una zona climatológicamente seca y muy soleada, pero mañana vas a la casa de vacaciones a la montaña, húmeda, fría, a la caña no le da tiempo de prepararse la maleta con la ropa que necesita, y acaba muriendo en su intento de aclimatarse. Por el contrario, si tu caja de cañas nueva la abres y la usas únicamente en una de las dos zonas, seca o húmeda, se alarga su vida útil.

A todas las variables que se desprenden de estos factores, hay que agregar que no todas las cañas tienen la misma configuración, ahí también cada fabricante las diseña como mejor cree; así las cañas que tienen más madera en el corazón o en el talón, suelen tener una vida útil más larga que las que son más flexibles, aunque requieren un poco más de esfuerzo a la hora de soplar. 

Para aquellos que queráis profundizar en la materia os dejamos este post un poco más técnico:

Eso si, ten claro que si te gusta estudiar siempre con el mejor sonido posible (la mejor caña de toda la caja) o eres de esos que estira la vida útil de todas las cañas de la caja al máximo, estudia con las que no suenan tan bien y se reservan para los conciertos, las “buenas”.

Además, para acabar de complicar la elección, entran en juego las cada vez más de moda cañas sintéticas.

En ese caso, al huir de lo natural, si que consiguen definitivamente alargar muchísimo la vida de las cañas, ya que al ser polímetros o plásticos de inyección la climatología o la humedad no les afectan.

Fabricantes de cañas como Forestone, G-Reeds, Legere,  D’Addario, Fiberreed llevan años investigando y desarrollando productos en esta dirección, que cada vez tienen mejor calidad y durabilidad.

Esperamos haber ayudado, pero si todavía tienes dudas, lo mejor venir a vernos a nuestro showroom – o llamarnos, escribirnos, etc – y te aconsejaremos la mejores para tu estilo e instrumento.

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